PILOTS

No hay manera de hablar sobre el mundo laboral en Panamá sin mencionar la industra aérea y sobre todo la aerolínea panameña Copa Airlines. La página de TripAdvisor ante la pregunta ¿Qué tan bueno es el servicio de dicha aerolínea? se ahogó en comentarios como: “excelente, muy buena, la recomiendo ampliamente”, etc. No puedo negar que como panameña me siento orgullosa, pero existe mucho detrás de la operación aérea que no se conoce socialmente. Sin duda, algo que marca a la gente que viaja en un avión es el trato de la tripulación, el servicio al cliente. Y esa es la parte incómoda del cuento. La opinión popular sobre las personas que trabajan en el aire, específicamente de l@s asistentes de vuelo, mancha a este grupo como personas sin estudios, con cabeza hueca, sin aspiraciones concretas y cuyo propósito más importante es “irse de rumba” e ir de compras.

No puedo evitar estar en un vuelo y no pensar: ¿cómo hacen estas personas para estar siempre (o, al menos, la mayoría de las veces) de buen humor? ¿Y si se sienten mal? Y si ella está con la mestruación y tiene cólicos, ¿cómo lo afronta? ¿Será él gay o no? ¿Y si hoy se gradúa su hijo o su hija y no pudo asistir? ¿Y si su mamá o papá están en el hospital? Pienso en el novio o la esposa, Navidad, Año Nuevo, Día de la Madre, Día del Padre, cumpleaños, bodas, días feriados. También está la otra cara de la moneda y pienso ¿será fiel estando 2 y hasta 4 días a la semana fuera de casa? ¿cómo manejarán los excesos a los que se puede llegar estando en países donde nadie te conoce?

Definitivamente, así como quien no tiene un ser amado gay, pocas son las posibilidades de que realmente se interese en el tema, de la misma manera quien no tiene un ser querido trabajando como tripulante de aviación, pocas son las posibilidades de que se ponga en los zapatos de un@. Por esta razón, este artículo tiene el objetivo de ampliar el panorama de la sociedad sobre este grupo, informar a toda persona que esté considerando aplicar a este trabajo e iniciar un cambio de mentalidad en la clientela aérea para facilitar la vida de la tripulación técnica y de cabina. Se contactó una mínima muestra de asistentes de vuelo y pilotos que tienen desde 2 hasta 15 años de servicio y, por otro lado, personas sin lazos con la industria aérea. En cada grupo se consideraron personas de ambos sexos.

El mundo del servicio abordo es mayoritariamente femenino y debido a esto la sexualidad de un hombre en este campo es inmediatamente cuestionada. Ante la pregunta ¿qué dificultades afrontas en un mundo laboral mayoritariamente femenil? Un hombre heterosexual respondió: “la gente te molesta mucho, en muchas ocasiones se burlan de ti, y dudan de tu sexualidad.” Pero agrega “Es normal que te etiqueten como homosexual por que por mi experiencia [,] entre un 60 y 75% de los tripulantes varones son homosexuales o han tenido alguna experiencia homosexual, contando con ex compañeros casados [y] con hijos, que tenían parejas del mismo sexo en el trabajo o en otros países. Por esta y otras razones la gente etiqueta a los tripulantes varones como gays.

En cuanto a las mujeres que brindan servicio abordo, es muy común escuchar entre pilotos expresiones sobre ellas como carnada para pasar el tiempo fuera de base o que son muy fáciles de engatuzar porque muchas tienen en la cabeza “cazar un piloto para salir de la pobreza”. En este tema las féminas comentan que siempre y cuando una se de a respetar y se maneje de forma profesional no tendrá malas experiencias con los pilotos.

Se piensa que el mundo de las tripulaciones de vuelo está lleno de excesos y peligros personales (sexo, drogas, despilfarro) por lo cual se les preguntó acerca de cómo manejaban esta situación y una de las respuestas fue esta: “En verdad está lleno de excesos tales como droga (principalmente marihuana, cocaína y éxtasis), promiscuidad (tanto heterosexual, como homosexual) y alcoholismo, todo depende de fuerza de voluntad y saber donde quieres llegar, y queda en ti dejarte llevar por las cosas que pasan en tu entorno.” Otra de las respuestas más populares fue: “Estando bien alerta en todo momento, siendo precavido y sabiendo elegir [las] amistades o compañías que [me] rodean.” Entre las respuestas se mencionó que el tener claro los objetivos y la educación recibida en el hogar son de mucha influencia para no caer en la presión de grupo. Debo mencionar en este punto que las personas que laboran en este ámbito también son cazadas por contrabandistas para transportar drogas o mercancía ilegal por lo cual aquello de estar alerta también tiene que ver con esta situación.

En el caso de l@s pilotos, el 33% de los pilotos masculinos comentó que prefiere compartir cabina con pilotos hombres ya que usualmente las pilotos mujeres son más autoritarias y la convivencia es un poco más complicada. El otro 67% concuerda en que lo necesario en un piloto es que tenga capacitación profesional y el sexo o el género es lo de menos. Es un gran logro que en esta sociedad patriarcal en donde la mujer es la principal responsable de atender a los hijos e hijas, ya se tenga más apertura para que ellas escojan la profesión que deseen.

La mayoría de las personas encuestadas opina que lo que más les gusta de viajar como parte de su trabajo es conocer otras culturas y darse cuenta de que fuera de Panamá existe otro mundo por descubrir y admirar. Además agregan que la rutina y lo monótono de un trabajo de oficina es algo que no tienen que sufrir. De la misma forma, coinciden en que lo que menos les gusta es la imposibilidad de tener una vida familiar y social estable y trabajar en días festivos. También la exposición a tentaciones y la falta de descanso son puntos negativos que se mencionaron.

De la muestra escogida entre personas que no pertenecen al mundo de la aviación, 45% son hombres y 55% son mujeres. El 10% de los hombres que nunca ha viajado en avión considera que l@s asistentes de vuelo están pendientes de lo que se le ofrezca durante el trayecto mientras que el resto concuerda en que “es el personal a cargo de cualquier consulta de l@s pasajer@s.” El 16% de las mujeres que jamás han volado expresa que se encargan de dar las instrucciones a l@s pasajer@s. Entre otras respuestas sobre qué opinión tiene sobre l@s asistentes de vuelo están: “están para repartir la comida y los refrescos”, son “los meseros del aire”, “ayudan, atienden a los pasajeros, saben datos importantes de los vuelos, el avión y las reglas”, se dedican a eso por la “aventura”.

En cuanto a los hombres que son asistentes de vuelo los varones encuestados indican: “no es tan atento como una mujer “, no lo discriminoes un trabajo igual que los demás”, “es un trabajo que puede ser de cualquier género”. Para mi sorpresa, el 80% de los hombres encuestados tienen una opinión de neutral a inclusiva respecto a varones asistentes de vuelo. Las mujeres por su parte opinan: “que es un chico diferente, afeminado”, “que puede ser un loco porque normalmente los hombres que se meten son jóvenes [y escogen ese trabajo] para conocer y vivir una vida de fiesta”, “que no hay distinción de sexo para un trabajo”, “que son más caballerosos y serviciales que el resto de los hombres”.

Sobre qué piensan sobre los pilotos hombres, los encuestados varones opinan: “que su pareja le pone los cuernos”, “una persona que se ha sacrificado y estudiado bastante para un buen trabajo”, “buen salario”, “ordenado”. Las mujeres mencionan: “que es [una] carrera sacrificada”, también coinciden con los hombres en que devengan un buen salario.

En relación a las mujeres que son pilotos una señora que no ha volado comentó que una piloto “es una mujer luchadora porque es una carrera de tendencia masculina”. Un joven que tampoco ha viajado opina que “es una chica con agallas, mucha valentía y capacidad”. Entre las opiniones masculinas sobre el mismo punto están: “es una mujer decidida en lo que quiere sin importar el qué dirán”, “excelente, una mujer en un trabajo –disque- de hombre”. Entre algunas otras opiniones femeninas al respecto están: “que es muy inteligente y arriesgada”, “que quería ser diferente y demostrar que no es sólo de hombres eso de ser piloto”, “lo mismo que si fuera un hombre piloto con la diferencia de que si es madre no imagino cómo será estar varios días sin ver a sus hijos.” Aquí se intensifica la enseñanza machista de la responsabilidad mayoritaria para la mujer sobre l@s hij@s, porqué no hacer la pregunta: ¿el hombre piloto extraña menos a sus hij@s que una mujer piloto?

Aquí enumero algunos de los puntos que las personas del aire desean que todo viajante aéreo sepa:

  1. Las personas que trabajan de servicio a bordo son en su mayoría personas estudiadas y capacitadas que escogen la profesión de tripulante por que les apasiona viajar y atender a las personas.
  2. Cuando vuela, usted viaja en un tubo de metal a velocidad a través de un ambiente en el que el ser humano no sobreviviría desprotegido. La tripulación es la encargada de darle seguridad en este proceso por lo tanto requiere de una gran preparación no sólo de apretar botones.
  3. La tripulación que brinda servicio abordo no son meser@s. Su responsabilidad principal es mantener la seguridad de los pasajeros.
  4. No deben verles como sus emplead@s. Es importante hacer sus solicitudes con respeto y sin exigencias porque su trabajo tiene que ver con la seguridad del vuelo y de todas las personas abordo para que la aeronave llegue a su destino. Todo lo que adicionalmente se ofrece (alimento, frazadas, audífonos, etc) es complementario.

La rutina es lo mejor para amargar la existencia de personas dinámicas. Los 25 años que viví con mi madre su arreglo personal era impecable: cabello, maquillaje, uñas, ropa, accesorios, zapatos y cartera, todo combinado a la perfección. Un ritual alegre de 6 a 8 am amenizado con las noticias televisivas. Eso es algo que considero bueno y que yo jamás pude copiar. Por eso admiro a las asistentes de vuelo, siempre presentables. No importa el humor en el que estés o el estado de salud en que te encuentres, siempre debes estar impecablemente arreglada e indudablemente dispuesta a dar un servicio excepcional. Lo anterior también aplica para los varones, lamentablemente el machismo nos ha enseñado que “los hombres no lloran” y nos hemos creído tanto esa frase que muchas veces pensamos que los hombres no sienten, no sufren y mostrar debilidad es motivo de burla. Es normal que un hombre tenga suficientes motivos para estar de mal humor, con dolor de cabeza o triste y de igual forma tiene que mostrar su mejor sonrisa a toda costa en este trabajo.

Los horarios retadores a los que este grupo es sometido es algo que mucha gente ignora. Existe una gran diferencia entre horarios rotativos en tierra y horarios rotativos en el aire. Un artículo sobre los turnos nocturnos menciona que una persona que trabaje a las 4 de la mañana es capaz de procesar información igual que alguien que se ha tomado unos tragos de whisky o algunas cervezas en donde pensar con claridad es un desafío. El mismo escrito menciona que según Russell Foster, experto británico en el estudio del sueño, se ha descubierto a través de una gran variedad de estudios diferentes que el reloj biológico no se adapta a las demandas del trabajo nocturno. De allí que una de las encuestadas que tiene 15 años laborando como tripulante de cabina indica que lo que menos le gusta de su profesión es viajar de madrugada o tarde en la noche. Trabajar en tierra de madrugada y saber que en un par de horas estarás en casa no es lo mismo que trabajar de noche en el aire y mentalizarte en que llegarás a tu hogar 1 o 2 noches después.

Finalizando, para las personas que son pasajeras, respetemos a quienes velan por nuestra seguridad en los aviones y despojémonos de todos los estereotipos en esta línea de trabajo. No al bullying. Generalizar siempre mata a más personas de las que salva y no está de más recordar la regla de oro: “No trates a nadie como No quieres que te traten a ti.”

Para quienes trabajan en el aire, es muy fácil dejarse seducir por todo tipo de pasiones o curiosidades cuando nos encontramos en lugares lejos de casa donde nadie nos conoce, por eso nunca olviden: desorden con orden y no tomes ninguna decisión cuyas consecuencias no puedas cargar mañana. Si te riges por valores morales y principios éticos, importa poco lo que la gente pueda pensar y si la estás –jugando- fuera de casa, recuerda el viejo y conocido refrán: “cuando el río suena es porque piedras trae”, le hacemos mucho caso a este dicho. Por último, las palabras de mi madre “no hagas nada bueno que parezca malo” y si no quieres que lo sepan, no lo hagas.

Pues nada hay escondido que no haya de ser descubierto, ni hay nada hecho en secreto que no haya de conocerse y salir a la luz.

Lucas 8:17

En conclusión, sigamos en la lucha contra un sistema machista que demoniza y discrimina a las mujeres piloto que escogen trabajos “de hombre”, así como discrimina a los hombres “asistentes de vuelo” que escogen trabajos “de mujer”. Los trabajos no tienen sexo, trabajo es trabajo. También batallemos con aquello de demeritar el trabajo de asistente de vuelo contra el de piloto, ambos merecen reconocimiento en su categoría (un extracto de 2 minutos de los Simpsons ilustra lo anterior de manera magistral). Creo que lo verdaderamente importante en un trabajo es disfrutarlo y a la vez poder tener remuneración económica por ello. También hay regalos que vienen incluídos al trabajar en los cielos como la alegría de ver el amanecer, la oportunidad de nutrirse de otras culturas del mundo o la emoción de una nueva aventura en cada vuelo. Sean viajes de trabajo, compromisos o placer, l@s pilotos y l@s tripulantes usualmente hacen más llevadera la travesía. ¡Gracias a tod@s l@s pilotos y tripulantes que han hecho de nuestros vuelos una grata experiencia! ¡Felicidades!

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