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Las diferencias entre un ser y otro, las múltiples capacidades entre las personas en lo intelectual, en lo personal y en lo artístico, las distintas formas de interpretar los eventos de la naturaleza o la experiencias de vida son la evidencia de que se vive en tonos grises, se camina en líneas curvas y se habita en relieves de montaña, rocas, desiertos, planicies y selvas. Lo absoluto y singular del blanco y negro y las líneas rectas fue abolido por sus frutos de guerra, fue suplantado por la pluralidad que promueve paz.

El ser humano es una creatura tan diversa que es imposible encasillarla. Por ejemplo, hablando de sexualidad la naturaleza nos muestra que la identidad sexual de la persona no siempre coincide con su fisiología genital. Se ha descubierto que la sexualidad es tan compleja que existe la homosexualidad, el grupo transgénero, la bisexualidad, sin mencionar las que aún no han salido a la luz. Lo que indican estos datos es que el ser humano no es de un solo color sino que es un laberinto que se está revelando mientras la vida camina.

Ya sentadas las bases sobre la complejidad del ser humano pasamos a la reunión entre la religión y el pensamiento científico dentro de una misma habitación. Una interacción que ha sido condenada a un cuadrilátero de boxeo en vez de propiciada a la mesa del pan. El tema religioso es tan complicado y sensible que ha sido un obstáculo para la humanidad. Debería ser la religión un tema sin tapujos, sin tanto protocolo sino una carretera de libre tránsito y crítica. Después de todo, Dios no necesita quien le defienda, ¿o sí? Si la religión y la ciencia buscan el bien común del ser humano, ¿porqué no concederles la oportunidad de conocerse mutuamente?

Al abordar temas como la religión y el ateísmo se deben incluir entre las fuentes de investigación los estudios de los Cuatro Jinetes del Anti-Apocalipsis, entre ellos Richard Dawkins y Sam Harris. El cristianismo sería beneficiado si le prestara atención a lo que el musulmán Reza Aslan tiene que decir sobre Jesús. De la misma forma, a las personas de ciencia o pertenecientes a movimientos como el Nuevo Ateísmo les sería de provecho leer y escuchar al teólogo Dr. John Shelby Spong o al rabino David Wolpe. La formación en la Torá que recibieron grupos israelíes que luchan en solidaridad con la multitud árabe-palestina que sufre ocupación y los escritos del Corán en grupos no-literalistas musulmanes deberían también ser objeto de estudio al abordar la religión. De esta retroalimentación en un ambiente de cordialidad y enfocada en el bien común saldrán no más que cosas buenas y procesos de crecimiento para ambas partes.

Las religiones han avanzado mucho al igual que la ciencia. Actualmente se dan interpretaciones de la Biblia, el Corán y la Torá que son inclusivas y liberadoras, al igual que la ciencia tiene más claridad sobre la evolución de las especies, la cura de enfermedades y la física cuántica. Sin embargo, no es un misterio que el cristianismo ha sido protagonista de muchas atrocidades desde las cruzadas y la cacería de brujas de la Santa Inquisición hasta el apoyo del Sionismo en Palestina. Así mismo el Judaísmo y el Islam han tenido el protagonismo de nefastos sucesos similares. Igualmente la ciencia se ha constituido en el verdugo de países empobrecidos como Camerún, Camboya, Tailandia, Ghana e India cuya población analfabeta y pobre es utilizada como conejillos de indias para experimentar nuevas drogas, ocasionando millares de muertes y daños colaterales a estas personas. Siendo cristiana me enfoco específicamente en esta práctica religiosa que es mayoritaria en el continente americano al que pertenezco. Nací en una época profundamente científica y tecnológica pero vengo de una familia de tradición pentecostal, denominación reconocida por su tendencia al literalismo de la Biblia, al misticismo extremo y a la opresión social de las mujeres. De allí que me interese la interacción descrita dos párrafos arriba.

El fundamentalismo/literalismo así como el radicalismo son comunes en todo tipo de religión. Existen un sinnúmero de denominaciones cristianas, entre las más comunes están los Católicos Romanos, Ortodoxos Griegos, Luteranos, Episcopales, Bautistas, Metodistas, Pentecostales, Adventistas, etc. De la misma forma, el ateísmo según un estudio realizado por la Universidad de Tennessee, tiene también divisiones o ramas, entre ellas: ateo/agnóstico intelectual, activista, agnóstico buscador, antiteísta, no teísta, ateo ritual. Tanto el primero como el segundo grupo han obrado bien y mal en la práctica de su filosofía y eso forma parte de la existencia humana, pero el punto que deseo resaltar es que lo peor que puede hacer el primero o el segundo es desestimar, descalificar o despreciar la creencia del otro.

Al final del día, el objetivo de personas ateas educadas como Richard Dawkins y personas cristianas preparadas teológicamente como el Dr. John Shelby Spong es educar a todo ser humano que lo permita, a que aprenda a pensar, a que utilice su derecho a escoger con las opciones bien explicadas y a, más que nada, elegir una opción en la cual ninguna otra persona sea marginada u oprimida. Es también osado y tal vez errado creer que todo ser humano debe aceptar que existe ser supremo. Por el mismo lado, también es osado y tal vez errado creer que todo ser humano tiene que ser ateo y solo fiarse de la ciencia. Ciertas personas son lo mejor que pueden ser siendo científicas y ateas. Otras son lo mejor que pueden ser practicando el Cristianismo, el Judaísmo, el Islam o la Regla de Ocha mejor conocida como Santería (No puedo permitirme dejar por fuera a las religiones populares como ésta última, cuya situación y contenido es parte de otro artículo.)

Las religiones mencionadas arriba tienen en algunas de sus formas o denominaciones personas eruditas en sus Textos Sagrados propios y su interpretación de los mismos es sana. Una interpretación sana del texto sagrado, cualquiera que sea, se puede identificar si al final dicha interpretación da esperanza y no condena a ningún ser vivo, sea humano o animal o vegetal. Las divisiones del ateísmo y su forma de practicarlo o ejercerlo también se considerará buena o mala por la compasión y la empatía resultante o el juicio y superioridad que emane de ella.

Si algo la educación debe proveer es el conocimiento de que no son religiones, ni banderas, ni nacionalidades, ni razas las que oprimen o condenan o son peores que otras. Sino que son seres humanos con nombres específicos quienes oprimen a otros seres humanos. Es decir, no es el islam quien oprime a las mujeres que utilizan la burka sino que son los seres humanos con nombre y apellido que habitan en Afganistán quienes interpretan su texto sagrado de una manera opresora para la mujer. Pero existen grupos religiosos que interpretan el Corán de otra manera como lo es la Asociación de Jóvenes Musulmanes TAYBA originaria de España que describen la Yihad como sigue: “Un gran error que se cree a la hora de entender el concepto de yihad armada es […] que la lucha debe estar en contra de cualquier persona que no es de religión musulmana […] pues la lucha es contra el opresor, sea musulmán o no.” Las interpretaciones pertenecen a un contexto específico y a personas específicas.

Usted dirá ahora: Si cada ser humano puede interpretar a su antojo un texto sagrado, ¡las malas interpretaciones nunca van a parar! Es cierto, pero la educación bíblica y teológica es la clave para augurar buenas interpretaciones. De la misma manera no van a parar la muerte ni el maltrato entre los seres humanos hasta que la educación llegue a todas las personas por igual, hasta que las familias sean todas saludables cuando todas tengan lo necesario para vivir dignamente. Si cada ser humano es único y especial debe tener el derecho y la oportunidad de interpretar cualquier texto pero la interpretación será estimada o desestimada dependiendo de si al final es benévola para unos grupos y malévola para otros. Es lo mismo con la educación secular, si usted aprende tecnología a nivel professional puede clonar tarjetas de crédito y cometer todo tipo de fraudes como el caso de Albert Gonzalez. O puede ser como Aaron Swartz que soñaba con poner accesibles bibliotecas enteras electrónicamente de modo que la educación fuera posible para personas que no pueden pagar estudios en Harvard y/o universidades prestigiosas. Ross Ulbricht, quien enfrenta injustamente una sentencia de cadena perpetua, es otro ejemplo interesante de este tipo. Cualquier información puede ser utilizada para bien o para mal y el equilibrio debe estar en la educación que se imparte dentro de la religión y dentro de la ciencia y de los valores ético-morales que influyen en cada persona..

Debemos evolucionar en la capacidad de aceptar que toda persona tiene derecho a creer o practicar lo que le permita alcanzar la mejor versión de sí misma. Nadie tiene evidencia absoluta de que existe Dios, como nadie tiene certeza de que Dios no existe. Sólo por esta duda las creencias religiosas, que se explican a sí mismas con lo sobrenatural (no corroborable) pueden ser ciertas. Son ciertas para quienes las practican en bondad y a quienes les ofrece herramientas para sobrevivir y afrontar todo aquello que les toque vivir en esta tierra.

Es posible que si un agnóstico intelectual cree que al morir su energía se transforma o trasciende en otro tipo de energía o forma de vida, sea verdad para esa persona específica. Quizá en el grupo religioso que cree en el cielo exista una persona que afirme que ese lugar místico tiene flores y animales pero otra considera que el cielo será un lugar lleno de comida exquisita, y puede ser que ambas cosas se hagan realidad cuando cada cual muera. Mientras no tengamos evidencia de qué sucede después de la muerte, es posible que cada cosa que sueña el ser humano después de su muerte, simplemente sea.

Quien no es cristian@ no tiene porqué serlo, así como quien no practica el judaísmo o el islam o no es agnóstic@ no tiene ningún compromiso moral u obligación de convertirse a YHWH o a Alá o entregarse plenamente al pensamiento científico. Quien no cree en Jesús no tiene pase automático al infierno y si usted cree esto está malinterpretando la Biblia. En una evidente aceptación interreligiosa Jesús indica en Mateo 8:11 lo siguiente: “Y les advierto que vendrán much@s de oriente y occidente y se sentarán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.” Mi camino para conocer a Dios es Jesús, pero no tengo objeción si Dios se reveló a su vida a través de Buda o Mahoma o la Madre Naturaleza. Yo sería incapaz de escupir en su fe si es diferente a la mía y espero que usted actúe de la misma manera.

Para finalizar, es menester afirmar que caer en excesos es perjudicial. Nuestra especie fue dotada de intelecto que nos permite discenir cuando se cae en creencias sin fundamento. El ser humano ha caído en excesos como la Iglesia Maradoniana, la Iglesia Mita, el Jediismo, el Matrixismo y otros sistemas teológicos que parten de obras humanas y no de un momento sagrado con la Divinidad. Algunas se pueden considerar como movimientos sociales, sin embargo otras contienen prácticas negativas al ser humano, como por ejemplo el aislamiento de la secta Amish que priva a sus comunidades de los avances médicos.

En lo personal, respeto a las demás religiones y tomo en cuenta las críticas que hagan de mi sistema de creencias. Más aun, soy la primera en someter mi propia fe al escrutinio de la razón y a partir de allí intento articular cada vez mejor mis afirmaciones. Quien no tiene una experiencia mística difícilmente puede entender a quienes sí, así mismo quienes no conocen de ciencia y procesos socioculturales les es muy difícil entender el pensamiento científico agnóstico o ateo. Es por esto que la retroalimentación de ambos tipos de personas es vital para el progreso de las sociedades en particular y de la humanidad en general.

Usted sea intencional en educarse, interésese por aprender de otras filosofías y religiones distintas a la propia, tome tiempo para articular su fe teniendo sus creencias en una mano y los derechos humanos y la ciencia en la otra. No sea pront@ para dictar juicios absolutos sobre lo que las demás personas piensan o creen. Sea pront@ para escuchar, considere al ser humano y su contexto y luego intente entenderle como si usted estuviera en su misma posición. Partiendo de allí, es esperanzador mirar hacia el futuro.

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